¿Dónde hay que ubicar los electrodomésticos en la cocina?

Foto ¿Dónde hay que ubicar los electrodomésticos en la cocina?

Cuando se comienza a diseñar una cocina, hay un orden a la hora de seleccionar dónde irán los grandes electrodomésticos. Se empieza por el frigorífico, que es el elemento más grande y que condicionará casi con toda seguridad el resto del espacio. Seguido del fregadero/zona de aguas (con el lavavajillas) y la zona de cocción.

“Por supuesto, la zona de cocción viene condicionada en cierto modo por la salida de humos, aunque no es lo más importante ya que puede desplazarse o emplear una campana de recirculación de aire que no requiere salida. Así que lo más importante, y por lo que se comienza, es el frigorífico”.
Cuando la estancia está cerrada, habitualmente el frigorífico se situará cerca de la puerta. Se hace así para que sea más cómodo acceder a él desde el salón, por ejemplo, y evitar tener que recorrer la cocina entera si únicamente entramos a por un refresco o agua. Mientras que si la cocina está abierta, suele situarse cercano al acceso y no al fondo, por los mismos motivos.

También es importante ubicarlo cerca del fregadero y la zona de trabajo, para poder colocar los alimentos y comenzar su limpieza o elaboración.

¿Cómo situar los fogones?
Los fogones (a gas o las placas de inducción o vitrocerámica) tienen una estrecha relación con el fregadero, y como fuego y agua no se entienden bien, habrá que mantenerlos a una cierta distancia: mínimo 60 cm de separación. Para lograr unos tránsitos fluidos en la cocina no conviene que los fogones y el horno anden muy lejos.

Horno y microondas en un lugar ergonómico.
Si bien es cierto que en muchas ocasiones debajo de los fogones encontramos el horno, recomendamos siempre que sea posible, situar el horno y el microondas en columna para que sea más cómodo su uso. Sobre todo, de cara a extraer una bandeja del horno sin tener que agacharnos, poder ver nuestras preparaciones y limpiar con total comodidad.

No hay una altura estándar para ubicar el microondas, pues dependerá de las personas que vayan a usar la cocina. “Debería situarse idealmente a la altura de los ojos para poder ver los recipientes que tenemos dentro y que no tengamos ningún accidente o percance al extraerlo”.

Opciones para el lavavajillas
El lavavajillas forma parte de la zona de aguas, es por ello por lo que se sitúa, por regla general, a la derecha o a la izquierda del fregadero (a la derecha si somos diestros y a la izquierda si somos zurdos).

También se puede instalar en una columna a media altura, lo que supondrá que no habrá que agacharse cada vez que lo usemos tanto colocando los platos sucios como descargando el lavavajillas con todo limpio.

Así hay que situar el extractor:
Lo ideal siempre es instalar una campana igual o más grande que la placa y que se encuentre centrada. No obstante, "si vamos a utilizar el robot de cocina de forma muy habitual y además la placa a la vez, recomendamos instalar la placa descentrada de la campana para colocar el robot de cocina al lado y que capte los vapores de ambos electrodomésticos".

¿Qué hacer con el pequeño electrodoméstico?
¿Cómo lograr que el pequeño electrodoméstico no colonice las encimeras? La solución para que elementos de uso diario, como la tostadora, la cafetera o el exprimidor, no saturen toda la superficie de trabajo (y la deje despejada y en orden) es crear un desayunador, ya sea visto u oculto e instalarlos allí.

Lo ideal es planificar el desayunador durante la obra, para saber qué vamos a guardar dentro e instalar todos los enchufes necesarios y no tener que tirar de regletas y extensores. Más allá de esto, la organización dependerá del uso que le demos y no hay algo estándar. 

Este armario conviene que esté bien iluminado y que tenga una altura suficiente para prepararnos el café o las tostadas de forma cómoda. Su mayor ventaja es que tenemos la cocina mucho más organizada y dividida por zonas. Además de poder ocultarlo si tenemos puertas, como en el caso del diseño de la imagen en la que son escamoteables y la barra, extensible. 

Si no podemos crear un desayunador cerrado, al menos habría que buscar a los pequeños electrodomésticos un lugar en nuestra encimera cerca de los enchufes, para no tener que moverlos cada vez y que siempre se ofrezca una imagen ordenada.

Dificultades en cocinas pequeñas.
Cuando escasean los metros es siempre un desafío por varios motivos: en la mayoría de las ocasiones requieren de más muebles o que estos sean más pequeños. También se suelen usar electrodomésticos más pequeños de lo habitual que, por regla general, son algo más caros que los de tamaño estándar (por ejemplo, un lavavajillas mide 60 cm de ancho, frente a los 45 cm de un modelo pequeño).

En cualquier caso, hay cientos de posibilidades y la clave está en saber cómo se va a usar esa cocina para diseñarla acorde a las necesidades.

La cocina, siempre adaptada a las necesidades familiares, un punto fundamental: aunque muchas veces intentamos dar consejos estándar, hay que tener en cuenta que no hay dos cocinas iguales y que la clave es siempre la personalización y ser conscientes de que, en general, no hay nada bien o mal, si no que se adapta o no al uso y necesidades de las personas que usarán la cocina. Por eso, “consideramos tan relevante conocer al cliente y adaptarnos a él, en lugar de que él se tenga que adaptar a la cocina”.

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